FUERZAS ARMADAS ¿DEMOCRÁTICAS?

Cap. Art. David Antonio Jovel Rivera.

 

Con el final de la Guerra Fría y la disolución del Bloque Soviético, desapareció, de forma aparente, la mayor amenaza para el mundo: la Tercera Guerra Mundial.

Pero con este acontecimiento, nace un nuevo desafío para la potencia hegemónica mundial: ¿Cómo, sin el fantasma de la guerra, mantener su presencia en los países en vías de desarrollo?; ¿Cómo asegurarse que "cada país en vías de desarrollo" mantenga su Status Quo de acuerdo a la conveniencia de dicho poder hegemónico?. Al parecer, el método más fácil y certero es la eliminación, (completa: Fuerzas de Defensa de Panamá o sistemática: vía presupuesto), de las Instituciones de más tradición en los Estados de América Latina: las Fuerzas Armadas.

Pero, para no ser tan obvios (como el caso de Panamá, por ejemplo), los derroteros de estas tradicionales Instituciones, han introducido en el ambiente, diferentes "teorías" de convivencia armoniosa entre los pueblos, llamándolas entre otras formas, "pacifismo", "soberanía relativa", "seguridad comunitaria", "fuerzas continentales", etc., y últimamente han tratado de introducir en nuestro medio un nuevo y nefasto término: "Fuerzas Armadas Democráticas".

Si bien es cierto, en la actualidad las Fuerzas Armadas son unas de las garantes de nuestras incipientes Democracias, no quiere decir que esa Democracia deba invadir el sentir y espíritu que ha dado grandeza a nuestras Instituciones. Se ha demostrado que las Fuerzas Armadas son uno de los recursos para instaurar los Derechos de los Hom

bres, pero no quiere decir que los hombres de uniforme debamos presionar recurriendo a las medidas que utilizan ciertas organizaciones laborales, gremiales, etc., para exigir nuestros derechos. Respaldemos lo anterior con nuestra legislación vigente:

El artículo 211 de la Constitución, establece la obediencia y no deliberancia (1) de la Institución. Este precepto legal incluye indiscutiblemente a todos los integrantes de la Fuerza Armada, por cuanto no puede concebirse una Institución obediente y no deliberante, si sus miembros no lo son también.

Los artículos 4, 5 y 6 de la Ordenanza del Ejército, reafirman el anterior precepto constitucional, agregándole a la obediencia y no deliberancia la subordinación y disciplina de sus miembros; los artículos 8, 9 y 290 de la misma Ordenanza, reafirman aún más lo establecido a la obediencia, subordinación y disciplina de los miembros de la Institución a sus superiores(2).

En relación a lo anterior, para quienes erróneamente pudieran pensar que la Ordenanza del Ejército es un documento obsoleto con respecto a nuestro mundo moderno es necesario aclararles que ha sido no sólo retomado, sino también expresado en su totalidad el espíritu, aunque con diferentes palabras, del artículo 25 de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada.

Quiere decir entonces que las Fuerzas Armadas, deben ser el brazo armado de la Democracia de todo Estado, sin necesariamente aplicar esa Democracia a su interior, ya que de ser así, el superior (cualquiera que sea su nivel), no podría estar facultado para dar órdenes ni el subordinado a obedecer. ¿En que se convertiría entonces la Institución si desaparecen los principios de jerarquía y disciplina?.

Si bien es cierto que debemos caminar junto al desarrollo y modernismo y que nuestra Fuerza Armada no puede, por ningún motivo, quedarse estática ante los cambios, éstos deberán implementarse en todos los ámbitos requeridos dentro de la Institución, menos en el ámbito disciplinario, pues de ser así estaríamos atentando contra su columna vertebral.

Quiero terminar esta reflexión, transcribiendo parte de las ideas, al respecto del tema, del Sr. Tte. Cnel. Mariano Castro Morán, quien expresa:

"La Fuerza Armada es una Institución no deliberante". Mucho se oye hablar de "Fuerza Armada Democrática" o "Ejército Democrático" o "Democracia Armada", pero estas son frases hechas. La Fuerza Armada no es democrática, sino eminentemente autocrática, ya que en ésta, ni se eligen las autoridades ni existe libertad de expresión, que son dos de las características esenciales de toda Democracia. Cosa diferente es, naturalmente, la Fuerza Armada al servicio de la Democracia o como garantía y apoyo de ésta. Otra de las características de la Fuerza Armada, es la falta de igualdad manifiesta en la situación de todos sus componentes. Esta desigualdad, base de la jerarquización, es condición fundamental para el funcionamiento de la Institución, porque sin ella no podría existir.

Introducir pues, el concepto de Democracia en la Fuerza Armada, es introducir un concepto político en un medio técnico donde nada tiene que hacer, ya que en éste, todo se basa en dirección, jerarquización, obediencia, disciplina y diferencia de aptitudes"(3).


(1) Véase Capítulo VIII, Art. 211, Constitución.

(2) Ordenanza del Ejército. Arts. 4, 5, 6, 8, 9 y 290.

(3) Castro Morán, Mariano, Tte. Cnel. Función Política del Ejército Salvadoreño en el Presente Siglo. Premio Nacional de Ensayo UCA/Editores 1983. UCA/Editores, 1984. Primera Edición.

 

 

 

El Cap. Art. David Antonio Jovel Rivera, es colaborador en el área de Intendencia en el CIV "Logística", del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada. También ha sido Comandante Interino de Sección y Batería en la Brigada de Artillería "Tte. Cnel. Oscar Osorio", Comandante de Compañía en el Batallón de Infantes de Marina "12 de Octubre" y otros cargos administrativos en la Fuerza Naval de El Salvador. Ha laborado en las áreas de Planificación, Evaluación, Control y Administración Docente en el C0DEM; también ha ejercido la docencia en las diferentes Escuelas del Nivel de Perfeccionamiento.

Sus estudios incluyen: Curso Básico y Avanzado de Artillería en la Escuela de Artillería "Cap. Art. Nelson Mauricio Vargas Maravilla"; múltiples seminarios y capacitaciones en el área de Diseño Curricular y Docencia impartidos por personalidades que asesoran la Educación Militar. En la actualidad, se encuentra cursando la carrera de Licenciatura en Ciencias Jurídicas, en la Universidad "Francisco Gavidia".